Escuchando: Deeper than words de la OST de samurai champloo.
Confusiones, y cuando no lo buscas lo encuentras. La frase más repetida últimamente. Amores de una noche que son los únicos que me inyectan en la sangre el placer de sentirme querida aunque solo sea durante diez minutos. Confusiones, malos entendidos, y la distancia y el tiempo siguen alargando sus brazos para separarnos… ¿cuánto aguantaremos así? ¿por qué sigo escribiendo, si parece que la única que me escucha es la soledad de mi cuarto? ¿dónde estás? (¿hay alguien ahí?).
Las confusiones suelen refugiarse en la noche, donde nadie puede verlas, donde el alcohol distorsiona las miradas y la yerba fluye en el aire… y como los animales, aprovechamos las confusiones para que nuestros antojos y caprichos puedan dar rienda suelta, aprovechándonos los unos de los otros, haciendo pactos sin mediar palabra porque se sabe lo que puedes ofrecer y lo que piensas recibir…
Y así transcurre una noche tras otra, entre alcohol, drogas, sexo, miradas perdidas embriagadas, rimmel corrido… como una espiral de la que no puedes escapar… como un pasillo lleno de puertas cerradas, en las que para encontrar la salida tendrás que abrir todas, y no sabes lo que te encontrarás en cada una de ellas.
¿Cuánto tiempo más podremos seguir este ritmo?
Si hay alguien, nunca estas sola…
Y aunque pudieras pensar dentro de toda esa obsenidad que eres una isla, no es asi, siempre ay alguien ahí, aunque no nos guste…