Escuchando: ”Rolling down my face” de Amerie
De vuelta a la residencia y a la rutina, con muchas caras nuevas y otras que me faltan… ¿de verdad me faltan o están ahí?
Mi amiga Sara dejó su carrera y volvió a su ciudad. Sería demasiado egoísta por mi parte negarle la oportunidad de vivir su vida culpándola de que la echo de menos. Es cierto, la echo muchísimo de menos, sin embargo se que, aunque la distancia material nos separe, estamos unidas, porque aunque es necesario estar juntas, cuando una relación es fuerte, la confianza suple el papel de la unión física.
¿Confianza? ¿Distanciamiento?… Después de pasar un verano extraordinario con la persona que más he amado en mi vida, todo se ha ido a la mierda…¿por la distancia? ¿por qué tanto él como yo somos unos bandarras cada uno en su campo?. Me juró y perjuró que aunque me quería, desistiría de tener una relación ”normal” porque estamos lejos…¿falta de confianza a diferencia de con Sara?
Yo soy una persona indecisa, mucho, pero ciertos principios los tengo muy claros, y por mucho que deslumbren no me fallaré a mi misma (ya lo he hecho demasiadas veces). La base de una relación, de cualquiera está basada en tres pilares: AMOR, RESPETO Y CONFIANZA. Ten por seguro que si en cualquiera de tus relaciones falla o falta alguno de esos tres pilares, la relación, tarde o temprano, se romperá. Está más que comprobado.
La distancia no la ponen los kilómetros, sino la confianza de tu corazón
